Seduccion. Vuestros posts (febrero 2013)

Si quieres añadir un post puedes hacerlo aquí, unos renglones más abajo, donde pone “Comentarios”.

¿Quieres que tus posts sean leídos y atendidos?

Ya que esto es una Web de seducción… ¿y si comenzaras intentando seducir a los demás con tu forma de escribir?😉

¿Qué te parece si escribes en castellano correcto, como si quisieras escribir un libro para que así todos te entiendan?

¿Y si le pasas a tu texto este corrector de ortografía gratuito online para que se pueda leer mejor?

¿Qué tal establecer unos párrafos de vez en cuando, y NO todos los renglones seguidos, para que sea fácil de leer?

¿Qué te parece si escribes las palabras completas, sin abreviaturas y sin cambiar la “q” por la “k”?🙄

¿Y si pusieras puntos, comas, y NO escribieras todo en mayúsculas?

Si de verdad quieres aprender a seducir, puede ser un buen comienzo pensar en cómo te gustaría A TI encontrar un post de los demás para que su lectura te resultara seductora, y tomar en cuenta esas pautas para redactar tu propio post; seguramente así recibirás muchas más respuestas por parte de la gente🙂

8 pensamientos en “Seduccion. Vuestros posts (febrero 2013)

  1. Conocí a un chico por chat, no me atrajo físicamente pero su forma de entrarme al final de nuestra cita, su beso pasional, me enganchó a su juego.
    A raiz de esto, muchas llamadas, mas encuentros. juegos dialécticos, discusiones, risas, enfados… pero no más besos. Un poco raro la verdad.
    Finalmente corto el contacto y desaparezco… nos encontramos de nuevo… pero más de lo mismo no avanzamos. Defensiva, ofensiva. Siempre al límite, sin ceder a expresar nuestros sentimientos en ningún momento.
    Un día me pregunta si él me gusta, sin expresar previamente sus sentimientos hacia mi, en un tono inquisitivo.. Me molesta su actitud y aunque le confieso que algo hay, vuelvo a desaparecer. Y a día de hoy sigo sin noticias (ha pasado 1 mes sin contacto, aunque fui yo la que me fui). ¿Porque jugar así durante un año si no hay nada, si él no sentía nada?

  2. A mi me interesa lo de poneros al límite.

    … te esperaré….naaaa…. en el límite del bien y del mooaaaaaaaal…..

  3. Conseguí conexión😀

    Lo resumo en las siguientes frases:

    – No soy “lo que” me hago comportar. Soy QUIEN comporta. No soy “lo que” pienso. Soy QUIEN piensa. No soy “lo que” creo. Soy QUIEN realiza la creencia, hacia sí. Lo demás, es proyección.

    – Qué me hago de pensar. Qué me hago de sentir. Qué me hago de decir. Qué hago de mí, hacia mí.

    – Aplicarlo así mismo sobre los demás (qué se está haciendo de sí mismo, para sí)

    Está genial. Siento un control sobre mí íntimo, y todo es absolutamente novedoso, y sumamente divertido, y eso ha hecho que deje de controlar la comunicación hacia todas las direcciones, y que la frustración concluya.

    Cada uno queda responsabilizado de su acontecer, lo que en realidad es una ventaja estupenda, ¿no? Sobre todo sabiendo que mi interés reside en el mismo interés que me ha llevado a concentrarlo en mí:

    qué se hacen “ellos” de sí, y en ese caso, con respecto a lo que quieren provocarse acerca de mí.

    Todo sale desde “mí”, pero no “para” los demás, sino “para mí”. Así que en último punto, soy responsable de todo lo que me hago de pensar, de sentir, de entender, y es fascinante, porque “me encuentro pensando en” y es como la sensación que tuve cuando tomé éxtasis en navidad: ¡anda, fíjate en lo que te haces!

    Guay😀😀😀

  4. Pues si, una canción que define muy bien el juego de seducción entre este chico y yo. Ambos con un montón de orgullo, inflexibles… en el límite del bien y el mal… porque a veces, estoy segura que nos hacemos daño seduciendo así!! tensión sexual no resuelta… y esto es una faena..

  5. Alguien reciente me ha llevado hasta el extremo, sobre todo, de la ira. Alguien muy inteligente que me sacó de quicio decidiendo que eso es lo que quería él. Se parodiaba mientras lo hacía, me parodiaba mientras me ocurría a mí. Pero fue sincero en este punto, conmigo, en todo momento, me hacía saber que él lo decidía así.

    Por eso entendí que en último extremo, yo también decidía sobre lo que sentía, lo que hacía, o lo que pensaba.

    Podía odiarle. Podía fastidiarle. Podía burlarme de él. Podía hacerle putadas. Y al final, terminé riéndome con él de mi hacer así, con él, totalmente sorprendida. De la suya, de lo que suponía hacerlo en sí, ambos. Como si les ocurriese a “otros” y estos “otros” fuesen observados por mí y por él, en lo que les ocurre. Experimentando hasta el límite del bien y del mal, con uno mismo junto al otro, y sobre el experimento del otro consigo mismo.😀

    Se sacó a la luz la interacción. Apareció cómo estaba funcionando para ambos. Y una vez ahí, bueno, desaparece el orgullo, llegando la calma de relativizarse a cada uno, produciendo un descanso placentero por no estar “pendiente del otro”, sino expectante ante como uno decide, y dejando al otro espacio para aclararse con sus propias cosas. Flexibilidad.

    Alguno de vosotros tendrá que sacarlo a la luz.

    Te animo a ello, Marina😀

  6. Lo que planteas es difícil. Además ten en cuenta que yo he desaparecido durante un tiempo y la verdad no sé como volver. Porque si lo hago no sé como entrarle, como seducirle… No quiero volver para emplear códigos antiguos. Esa seducción de únicamente dar caña al otro pero de forma negativa.
    Y no quiero exponerme demasiado. No sé como me recibirá. Lo que si que tengo clarísimo que él jamás moverá ficha. le encanta ser observador y no arriesga nada. él seduce como un niño pequeño, dando “patadas” a la chica que le gusta. ¿como contrarrestas esta forma de seducir?

  7. Entiendo.

    Un amigo estuvo con una chica. Decía lo mucho que él se pasaba en la relación. Ella, cada vez que él “le daba patadas” a la relación, ella le hacía consciente de ello, de una forma particular. Se le quedaba mirando, y le decía seriamente:

    – ¿Nos vamos? Esto no me gusta.

    ¿Por qué un niño da patadas a alguien? Están pidiendo a gritos un límite. Ese límite no es “para” él. Es para ti.

    El niño te está diciendo: -no, no me siento bien. Hazte cargo de mi malestar.

    Lo primero, responsabilidad sobre uno mismo. La reflexión sobre el propio sentir pasa porque alguien te haga saber que tú tienes responsabilidad sobre lo que haces, y que los demás no tienen el DEBER de encargarse de ti. Ni de juzgarte, ni de darte legitimidad.

    Que te reconozcan que tú decides, cambia las tornas. Y eso también lo quiere conocer el niño. El niño no solo quiere reconocer eso para sí, lo quiere reconocer para ti, porque así sabe de ti, así sabe que entiendes, y que no andas a la deriva, a sus expensas.

    Es curioso, Marina, porque dices cosas así: “quiero no exponerme demasiado” “él no moverá ficha” “le encanta ser observador” y “no arriesga nada”.

    Marina: no tienes la obligación de juzgarle. Eso es agotador.

    En su momento lo que necesité es que alguien me liberase de esa presión:

    – No estás obligada a tener razón. No estás obligada a juzgarme. No estás obligada a tener opinión. No estás obligada a encargarte de mi inflexibilidad. No estás obligada a hacerte cargo de mis decisiones.

    **Y siento mucho haberte puesto en esa disyuntiva, porque sé cuanto me quieres bien, y cuanto te has visto obligada a ello**

    Hazle (y hazte) consciente de cuanto te obliga a acatar sobre ti, y sobre él. Y también dale ese beneficio a él, pues también puede que se esté viendo obligado a actuar de una forma que, en último punto, no sea la que a él más le apetecería.

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