Seduccion de este dia. 18 de marzo de 2011. El sexo de la edad de piedra

 

Para quien le pueda interesar, os dejo este artículo (que encontré aquí) sobre los hábitos y prácticas sexuales de nuestros antepasados y donde se realiza una comparativa en relación a nuestros días.

El sexo de la edad de piedra

El placer en el sexo tuvo un papel clave en nuestra evolución social. La pintura rupestre atestigua los hábitos sexuales de hace miles de años

¿Y si no somos tan imaginativos como creemos en el sexo? ¿Y si todo ya está inventado desde hace decenas de miles de años? Se han hallado dibujos, grabados y objetos por toda Europa que muestran comportamientos de los homo sapiens del paleolítico y que son un verdadero kamasutra prehistórico.

Hay quienes no pueden dejar de ruborizarse cuando pasean por Khajuraho. Miran de soslayo algunas figuras, se atreven a tomar alguna fotografía y, perplejos y con pudor, se atreven a recorrer con la mirada algunas de las escenas amatorias que decoran los 22 templos del siglo X y XI de este pueblecito situado a 600km al sur de Nueva Delhi, en la India. Algunos de estos relieves recorren todo el Kamasutra,el más famoso y universal manual de sexualidad. Escrito en el siglo IV, es un compendio de técnicas y de consejos en las artes amatorias, así como un listado detallado de posturas sexuales para el coito destinado a enseñar e iniciar en el sexo al pueblo. Para los hindúes, el bhoga, o placer físico, y el yoga, ejercicio espiritual, son las dos formas de alcanzar el nirvana.

Sin embargo, existen compendios sobre el arte de amar mucho más antiguos. Decenas de miles de años antes, los primeros Homo sapiens que llegaron a Europa durante el paleolítico ya conocían y practicaban infinidad de imaginativas posturas. Y plasmaron ese conocimiento en numerosos dibujos, grabados, placas de piedra, huesos y objetos, que constituyen un verdadero kamasutra de la edad de las cavernas. Esas imágenes evidencian los comportamientos sexuales de nuestros ancestros, mucho más desinhibidos que los nuestros, desde besos y abrazos, hasta masturbaciones, consoladores, sexo oral y anal, relaciones homosexuales, voyeurismo y… todo tipo de posturas.

De la reproducción al placer

Aunque se desconoce cuándo el sexo dejó de ser un acto exclusivamente orientado a la reproducción y se convirtió en erotismo y, por tanto, en un fenómeno sociológico, se cree que el cambio se produjo a lo largo de los 250.000 años del paleolítico superior. Fue entonces cuando, en algún momento, nuestros ancestros empezaron a amar como lo hacemos hoy en día y a tener un comportamiento sexual similar al actual.

Hasta hace muy poco, la ciencia se había dedicado a estudiar el sexo únicamente desde el punto de vista de la estrategia evolutiva para la supervivencia, y había aparcado la vertiente social y placentera. “También en este ámbito, durante mucho tiempo, ha habido tabúes”, explica Marcos García, coordinador de las cuevas prehistóricas de Cantabria y junto a Javier Angulo, coautor del libro Sexo en piedra (Ed. Luzán, 2005) y comisario de una reciente exposición con el mismo nombre en Atapuerca. “Aquellos Homo sapiens del paleolítico eran anatómica y cerebralmente iguales a nosotros, por lo que, seguramente, tendrían sexo como lo tenemos nosotros”. Es más, añade Eudald Carbonell, codirector del proyecto Atapuerca y autor de El sexo social (Ed. Now Books, 2010), “el sexo por placer ha sido un motor constante en la evolución del ser humano. Y nos ayuda a entendernos. Es fundamental en el desarrollo y el comportamiento del Homo sapiens“.

Saber cómo vivieron y amaron nuestros antepasados en las cavernas es sumamente difícil porque no se conservan evidencias físicas. De ahí que los científicos traten de recomponer el puzle de la prehistoria a través de los restos arqueológicos y del estudio del comportamiento sexual de otros animales parecidos a nosotros, como los primates.

Sin embargo, la prueba más antigua y mejor conservada del sexo prehistórico es nuestro propio cuerpo. Hace cinco millones de años, nuestros ancestros comenzaron a diferenciarse de sus parientes más cercanos los primates; a los 3,5 millones de años, ya caminaban sobre dos piernas; a los 100.000, se parecían bastante a nosotros, y, a los 26.000, sus cerebros eran exactamente los mismos que tenemos hoy en día. Que fueran tan parecidos a nosotros nos da pistas de cómo harían el amor.

Las imágenes halladas a lo largo de Europa en piedras, paredes, grabados y carbones así parecen demostrarlo. Datan del paleolítico superior, con una antigüedad de entre 40.000 y 10.000 años; proceden de las últimas sociedades cazadoras-recolectoras y son verdaderos documentos que nos permiten entender cómo vivían y se relacionaban. Las más antiguas tienen que ver con la parte más reproductora del sexo, como mecanismo para mantener la especie. Hay grabados que muestran el proceso del parto, como el dibujo de tres vulvas, hallado en una cueva francesa, en el que se aprecia la línea de los labios superiores. En el segundo de los dibujos, la línea está más abierta, y en el tercero, aparece una cabeza. “Eso demuestra que ya conocían el proceso fisiológico del parto, desde la dilatación hasta el nacimiento del bebé en sí”, explica Marcos García.

También vinculadas a la cuestión reproductiva están las numerosas estatuillas de mujeres orondas, las llamadas Venus, que datan de entre 29.000 y 21.000 años de antigüedad y que se han encontrado a lo largo y ancho de Europa. De pechos enormes, nalgas sinuosas con acumulación de grasas y vientres hinchados, la mayoría tiene la vulva elevada, cuando en realidad, en la mujer la vulva está escondida. Ese detalle denota la obsesión de nuestros ancestros por mostrarla, quizás por la importancia que tenía para el mantenimiento de la especie. En aquella época, la mortalidad infantil era elevadísima. El 30% de los niños que nacían no llegaba a cumplir un año y, de los que conseguían superar el año, dos de cada 10 morían antes de cumplir los cinco.

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

A medida que fue avanzando la última fase del paleolítico, los dibujos dejan de ser escenas descriptivas de procesos fisiológicos para mostrar a hombres y mujeres practicando sexo por placer, a juzgar por las escenas amatorias que dibujaron en las paredes de las cuevas de Europa. “Se aprecian distintas posturas de cópula; si el sexo sólo se produjera con un objetivo reproductivo, no jugarían ni experimentarían. Y, en cambio, en las imágenes se ve, por ejemplo, a un hombre que coge la pierna a la mujer, para conseguir una penetración más intensa y placentera”, explica García. Y se conservan más, muchas más imágenes que muestran una sexualidad basada en el gozo. Hay escenas de sexo oral, en grupo, y de voyeurismo -un hombre está de rodillas frente a una mujer a cuatro patas y un tercer personaje los mira-. Incluso hay una escena -que hoy nos resulta chocante- que retrata a un hombre con el pene erecto a escasos centímetros del ano de una cabra.

La sexualidad en la prehistoria se vivía de forma totalmente desinhibida. Las imágenes que representan escenas eróticas, de cópula, de excitación, aparecen en lugares e instrumentos de uso cotidiano. “No se escondían, como nosotros -alega García-. De hecho -prosigue-, los grupos primitivos actuales tienen relaciones sexuales en sus cabañas, pero están abiertas, de manera que si alguien pasa y mira no sucede nada, seguramente como ocurría en el paleolítico”.

Muchas de las imágenes que se han encontrado son sumamente explícitas y muestran la penetración, así como las fases previas de excitación. Hay dibujos con parejas en las que el hombre tiene el pene erecto y la mujer, los labios mayores de la vagina abiertos y se producen secreciones. También se ven masturbaciones; en un grabado, por ejemplo, aparece un pene con una mano al lado. Para darse placer, también tenían juguetes. Se han hallado objetos que los expertos creen que podrían haberse empleado para la práctica del onanismo, como los bastones de mando. El caso quizás más evidente es el asta de reno que se halló en la cueva francesa de Gorge d´Enfer. Se trata de un doble falo que mide 9,5 cm de ancho y 11,5 de alto y que, aunque son todo hipótesis, los investigadores creen que podría haberse usado para la masturbación femenina o el sexo anal. Lo que refuerza aún más la idea de que el sexo no tenía sólo un fin reproductor.

Homosexualidad en las cavernas

En Gonnersdorf, un yacimiento alemán a la orilla del río Rin, existen decenas de placas que muestran a parejas de mujeres; en una de ellas, que data de hace 12.000 años, y que los científicos han bautizado como Las bailarinas, se ve a dos figuras femeninas que están rozándose los pechos en actitud cariñosa. En el abrigo rupestre de Laussel, en Dordoña (Francia), en una talla de 27.000 años de antigüedad, aparecen dos mujeres con las piernas entrelazadas uniendo sus sexos; y en un grabado en una placa de piedra en la cueva también francesa de La Marche aparece una mujer que le practica un cunnilingus a otra. En el arte rupestre europeo hay numerosas escenas lésbicas y de coitos anales. Con todo, son suposiciones porque “no hay ningún documento que pueda certificar al 100% que hubiera homosexualidad, aunque sí es cierto que hay imágenes de mujeres que se rozan los pechos, de hombres juntos con los penes erectos y de un hombre de rodillas con la boca en frente de un pene erecto en actitud erótica, que pueden llevar a pensar que las prácticas homosexuales eran habituales”, indica Marcos García.

Sexo social

Aunque a menudo se suele representar a los cavernícolas agarrando a las mujeres del pelo y llevándolas hacia la cueva, lo cierto es que, a juzgar por los dibujos, la realidad dista de esa imagen. Nuestros antepasados se besaban y se abrazaban. Y, seguramente, se querían, aunque el concepto de querer quizás sea distinto al que tenemos actualmente. Se han encontrado escenas de besos entre dos personajes y los besos son los primeros y los últimos impulsos de amor sexual. También hay abrazos. Y preámbulos amatorios. Puede que nuestros antepasados, sobre todo y ante todo, quisieran amar y ser amados. Durante el acto sexual, segregamos una hormona especial que se encarga de establecer vínculos entre la pareja, la oxitocina. Y lleva desde hace cientos de miles de años afectando a las emociones, inundando nuestros cuerpos para hacernos sentir bien, cómodos en brazos de nuestra pareja.

Quizás eso explique por qué el sexo es el motor de nuestra evolución. Intentamos gustar, atraer, y lo hacemos ahora mediante el peinado, la ropa, nuestra capacidad para insinuar los órganos sexuales sin enseñarlos, y, sobre todo, nuestro ingenio, capacidad para hacer reír al otro… En la prehistoria ocurría lo mismo: se han hallado numerosos ornamentos con los que adornaban el cabello y el cuerpo, así como pieles trenzadas y pigmentos con que se untaban la piel. El objetivo no era otro que gustar a sus parejas, alimentar esa necesidad que tenemos de estar juntos y de gozar. De ahí que la evolución cultural superara a la evolución biológica. El sexo dejó de ser exclusivamente una forma de reproducirse para convertirse en una vía de comunicación, de establecimiento de lazos sociales. “En nuestra especie, el sexo era y es todavía un factor básico para hacer crecer nuestra sociabilidad. Posiblemente el amor (…) ha jugado un papel como mecanismo puntual a la hora de transformar socialmente el comportamiento humano específico y posiblemente todavía desempeñe este rol”, afirma Carbonell en El sexo social.Desde hace miles de años, en definitiva, queremos querer y que nos quieran.

Un pensamiento en “Seduccion de este dia. 18 de marzo de 2011. El sexo de la edad de piedra

  1. …..violinista….qe interesante articulo….esta pag..es simplemente genial gracias a muchos consejos tuyos me han ayudado a conquistar a muchas chicas gracias de todo corazon saludos desde Ecuador….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s