Seduccion hacia la salud. Las respuestas están en tu interior

 

Ultimamente, no dejo de repetir una y otra vez que las respuestas que buscáis se hallan siempre en vuestro interior, no necesitáis consejos ni maestros, y podéis encontrarlas si os hacéis las preguntas adecuadas. Nuestro amigo Risueño también lo comprobó de manera práctica hace unos días.

Hoy, os dejo una magnífica parábola de Rabia al-Adawiyya que aparece en el libro “Los Tres Tesoros” volumen III, de Osho, comentada por él mismo y que refleja sabiamente lo de las respuestas en el interior.

Parábola de Rabia al-Adawiyya, contada por Osho

Una tarde, con el sol ya poniéndose, los vecinos la encontraron buscando algo en la calle. Todos querían a aquella vieja; por supuesto que todos la creían un poco loca, pero era una buena persona, de manera que todos se pusieron a ayudarla preguntándole qué había perdido.

—¿Qué estás buscando?

Ella les dijo:

—Mi aguja. Estaba cosiendo y perdí mi aguja. ¡Ayudadme, por favor!

De manera que todos se afanaron en ayudarla. Entonces un hombre, dándose cuenta de que la calle era muy ancha y que la aguja era un objeto muy diminuto, pensó que les resultaría prácticamente imposible encontrarla mientras desconocieran dónde se había perdido. Y acercándose a Rabia le dijo:

—Dinos exactamente dónde la perdiste.

Rabia le contestó:

—No me preguntes esto, porque en realidad no la he perdido aquí; la perdí dentro de mi casa.

Todos dejaron de buscar y le dijeron:

—¡Estás loca! Entonces ¿por qué estás buscando aquí fuera, en la calle, si la has perdido dentro de tu casa?

Rabia contestó:

—Porque allí está muy oscuro. Aquí hay un poco de luz. ¿Cómo voy a buscarla en la oscuridad? Y ya sabéis que soy pobre, que ni siquiera tengo una lámpara. ¿Cómo voy a buscarla a oscuras? Por eso la estoy buscando aquí, porque todavía queda algo de luz del sol para poder buscarla.

La gente empezó a reírse y a decirle:

—¡Estás completamente loca! Sabemos que es difícil buscar algo a oscuras. La única solución es pedir prestada una lámpara a alguien y buscarla allí.

Rabia les dijo:

—Nunca creí que fuerais tan sabios. Entonces ¿por qué siempre buscáis fuera? Yo simplemente hacía lo que vosotros soléis hacer… Si comprendéis eso, ¿por qué no me pedís prestada una lámpara y buscáis en vuestro interior? Sé que está oscuro…

Esta parábola es reveladora. Tú buscas siempre fuera… y hay una razón: dentro de ti todo está a oscuras. Cierras los ojos y surge la noche cerrada; no puedes ver nada. Y aunque veas algo no es más que parte del exterior reflejándose en el lago interior: un flujo de pensamientos que has recogido del mercado, rostros que vienen y van… Todos ellos pertenecientes al mundo exterior. Simples reflejos del exterior… y la inmensa oscuridad.

Te asustas y entonces piensas que es mejor buscar fuera; al menos allí hay luz. Pero eso no sirve. ¿Dónde has perdido tu verdad? ¿Dónde has perdido tu ser? Antes de adentrarte en el infinito laberinto del mundo exterior, sería mejor que primero miraras dentro de ti. Si allí no la puedes encontrar, entonces de acuerdo; ve e investiga fuera. Pero eso nunca ha sucedido. Todo aquel que ha mirado en su interior siempre la ha encontrado… porque ya está.

(Para aplicar esto de manera práctica y sencilla, te recomiendo que leas este post)

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6 pensamientos en “Seduccion hacia la salud. Las respuestas están en tu interior

  1. No sé ustedes pero no entendí la parábola :$, osea no entiendo eso que dice la mujer “¿por qué no me pedís prestada una lámpara y buscáis en vuestro interior?”, ¿para que le voy a pedir la lámpara a alguien? ¿No la puedo buscar yo?

    En fin, independiente de eso, quería hacer una pregunta. Cuando hablas con una mujer, me parece que no hay suficiente tiempo como para detenerte a sentir cosa por cosa, como aparecía en los posts anteriores, tal vez en ese momento se caiga la naturalidad y se llegue a la ansiedad, el desespero y el fracaso. Hay que estar muuuuy relajado para que todo “fluya” como para no ponerse ansioso y bueno ya sabemos que es lo que pasa. Pienso que hay que empezar por eso…

    Saludos

  2. Bueno, el ultimo dialogo de la viejita o “Rabia” viene sobrando por que la que debía buscar era ella no los que le ayudaban.
    Pongo este comentario aqui por que una amiga tenia un problema y le mencioné esta parabola y le ayudé mucho.

  3. Lovenkrands, si quitas el diálogo último, ¿cómo iban a entender, los que le ayudaban a buscar, que ellos siempre buscaban en el lugar equivocado y que ella sólo les habría ofrecido una vivencia para que se dieran cuenta?

  4. Ah, ya entiendo, creeí que la del error era la viejita, dado a que cómo iban a saber las personas que le ayudaban a buscar en la calle que a la viejita se le perdió el alfiler en su casa sin que ella les hubiera dicho y que ella debía buscarlo dentro de su casa embes de preguntarle a los demás (que metafóricamente podría ser el error “pedir consejos a los demás”). Tiene sentido de las dos maneras😛.
    Saludos Violinista.

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