
Aquí un post de nuestro amigo James Bond, que nos cuenta dos breves historias reales de seducción que nos hacen reflexionar sobre la siguiente cuestión:
“¿Realmente, estás seguro/a de que no tienes posibilidades de atraer a esa persona que te gusta?”
Quizás lo das por sentado demasiado rápido, y eso es justo lo que te hace rendirte y no averiguarlo jamás.
Gracias por compartir tus vivencias James Bond
Carta de James Bond
Ayer me pasó lo mismo que al chico de la azafata. Había una chica -que llamaré Elisa- en nuestro grupo, fui a hablar con ella un rato y me pareció que ponía poco de su parte y que no estaba interesada en mí, así que me fui y estuve seduciendo a muchas otras. Pero me equivocaba…
Al rato volví y nos pusimos otra vez a hablar, esta vez ella se reía muchísimo, yo le tocaba el brazo de vez en cuando a ver si ella también me lo devolvía pero nada. Bromeábamos, me metía con ella y ella se lo pasaba bien, me hacía cortes de manga (para mí suele ser casi siempre una señal de jugar y que le gustas), empezó a tocarme sutilmente, a veces me empujaba “enfadada” tocándome el abdomen, me miraba a los labios…
Vi que la cosa pintaba bien y empecé a calentar muchísimo. Me puse muyyy sensual: el cuerpo, la voz, los movimientos… me fui acercando cada vez más a su cara, hablando labios con labios cerquísima, a escasos 3-4 cms, y alternando tres posiciones: hablarle al oído izquierdo, al derecho y al centro tocando nariz con nariz mirándole a los ojos y muy cerquita… intentando provocarle, un calentamiento mmmmuy efectivo, mi idea era calentarla a ella, pero yo me estaba excitando muchísimo!! Todo el rato cambiaba de un lado a otro suave y sensualmente rozando la nariz por su mejilla, contactando cara con cara, cada vez más intenso… y el roce hace el cariño…
En verano igual con otra chica que conocí en una fiesta: me gustó, pero pensé que yo a ella no. La veía muchas noches y jugaba, le regalaba un poco de emoción, la seducía un rato sólo para divertirme (dando por hecho que ella NO quería nada)… una noche fui mucho más directo para provocarle y ella respondió muy bien. Terminó sorprendiéndome, no era inofensiva… era una tigresa!! jajaja
Me di cuenta de que seguro que habré dejado escapar muchas oportunidades por juzgar antes de tiempo!!
Aunque de primeras parezca que ella no está interesada, muuuchas veces, si mantienes tu actitud y tus melodías, la cantidad de frutos que recogeremos!!!