
Traigo novedades para esta Web. Hace unos meses, publiqué este post donde me decidía a darle un cambio de enfoque al Blog. Hoy, inauguro otra categoría que sigue completamente en la línea de dicho post. Se denominará “Seducción amorosa. ¡Qué bueno fue!”.
¿Quieres aprender a seducir de manera sencilla? Ahora puedes lograrlo.
¿Cómo?
Tan sencillo como leer y/o compartir, vivencias o momentos de disfrute con personas que te han atraído alguna vez. Todos y todas hemos tenido experiencias de ese tipo en alguna ocasión, seguro que tú también tienes la tuya.
Puede que ocurrieran ayer, puede que hace un mes, o puede que hace años. Quizás su duración fuera de meses, de semanas, de días, ¡o de segundos!, no importa, estuvieron ahí y fueron verdaderos. Esos momentos movieron tu corazón, y permanecen, y permanecerán en él para siempre.
Esos son los que te valen para poder seducir. Si no mueves tu corazón, no podrás mover el corazón de nadie. Seducir NO es algo mental, no hay que “saber”, hay que sentir. Si crees que vas a seducir a alguien aprendiendo estrategias y técnicas racionalmente, te perderás en el camino.
Los posts en esta categoría comenzarán todos por la frase… “¡Qué bueno fue!… y continuará el texto compartiendo algún momento de disfrute amoroso que se haya tenido. Puede tratarse de un gesto que alguien te regalara durante unos pocos segundos, y te hiciera sonrojar. Puede que alguien te diera un cálido abrazo, o una caricia, que te dejó completamente enamorado/a. Puede que gozaras de un romance apasionado en una caliente noche de verano. O puede que estés, en estos momentos, disfrutando de un amor de años que crece cada día más y más, y quieras compartirlo aquí.
Es probable que desarrolle un perfil en Twitter que esté dedicado sólo a este tipo de posts (ya lo he reservado), y usemos el “Hashtag” #QueBuenoFue para toda la gente que quiera compartir sus momentos de disfrute en el amor, hayan durado años, minutos, ¡o segundos! Todos valdrán.
Para inaugurar esta nueva categoría, comenzaré por dar ejemplo y contar uno de mis momentos de disfrute.
* * * * *
“Risas calambre“
¡Qué bueno fue!… cuando salí durante unos meses con una chica, se llamaba Sonia. No he conocido a nadie en mi vida que cambie las expresiones de su cara más rápido que ella. ¡Era increíble! Ahora os contaré por qué os lo digo. Además, era de ésas que cuando se reía, lo hacía con toda la extensión de su cara, ¡de oreja a oreja! ¡De un lado de la cara al otro!
Un día, venía muy contenta, como casi siempre. Al llegar, no recuerdo qué broma me gastó, que se estaba partiendo de la risa. Yo, al verla así, me dije “¡Ah, sí, ahora verás, te vas a enterar!” (siempre estábamos de bromas), sin decirle nada, la miré a los ojos, y me puse muy, muy serio, con cara de “Yo no me río, no tiene NINGUNA gracia“.
Al verme tan serio, ella en apenas unos milisegundos, ¡en unos milisegundos!, ¡zas!, cambió de cara completamente, ¡como si le hubiera dado un espasmo, o un calambre! Pasó de la risa más abierta que os podáis imaginar, a la cara de más puro miedo. Enseguida, al ver su cambio de cara tan rápido, me dio la risa, no lo pude evitar, y comencé a reírme, ¡que me caía! Ella, al darse cuenta de que sólo le había gastado una broma, me dijo “¡Qué cabr… jajaj, qué susto me has dado!
Después, llevábamos un buen rato riéndonos los dos, y al verla asi, con esa risa tan abierta y franca de nuevo, me apeteció ponerme serio otra vez; quería ver si funcionaba de nuevo la broma. Y ella, ¡zas!, ¡pasó en un pis-pas, de esa risa tan abierta, a otra vez cara de miedo. ¡Visto y no visto! ¡Es que era rapidísima! ¡Tendríais que verla!
Así que, al ver ella mi expresión otra vez tan seria, me dijo asustada, “¿Qué pasa?”. Y de nuevo, yo soltaba una carcajada jajaj. Lo bueno es que éramos capaces de estar asi varios minutos, sin poder parar, haciéndolo un montón de veces, y siempre ocurría lo mismo. Tenía como una especie de “automatismo”, como un reflejo que no podía controlar. Aunque supiera que estaba bromeando, si le ponía cara seria, y la miraba a los ojos con cara de mala uva, su “mecanismo se asustaba” y se le cortaba en seco la risa.
En fin, ¡qué momentos más divertidos! Nos reímos mucho. ¡Qué bueno fue!
Y tú, seguro que también recuerdas algún momento de disfrute con alguna chica (o chico), reciente o pasado, aunque fuera por unos segundos. ¿Te apetece contarlo?
Si te apetece, escríbenos, en donde dice “Comentarios”, de este enlace.
(Si te ha gustado este post, es probable que también te interese este otro de abajo)
LECTURAS RECOMENDADAS
Deja que la vida tenga algo de aventura





















Este sitio cada vez va creciendo más!!,,
Estaría estupendo si realizarás podcasts! Saludos desde Argentina,,
Jose!!, sí, eso queremos, que crezca y que se hable más de vivencias y de disfrute de amor
En cuanto lo de los podcasts, se someterá a estudio…
¡Qué bueno fue!… El otro día fui a cenar con unos amigos y me presentaron a una chica fantástica. Al despedirnos fui a darle dos besos, pero ella, con toda su alegría y naturalidad, me dio un súper abrazo tan cálido, tan entregado, cariñoso y tan sentido! Me encantó, me quedé tan contento…
Seguro que eso tuvo muchísimo que ver con unos cuantos abrazos que he dado con todo mi corazón a muchas personas (incluso recién conocidas) esta semana… jeje
James Bond! me ha encantado, lo publicaré
Ayyy! los abrazos dulces y suaves de una chica, ¡qué buenos son!
¡Qué bueno fué!
Nunca olvidaré, una de las mejores citas que pasé con mi antigua novia, a la que llamaré Princesita.
Un sábado, el día de su cumpleaños, me reuní pronto con ella por la mañana, para verla, darla un beso y un buen abrazo. Estuvimos un par de horas juntos, y decidimos, no quedar por la noche, pues ese día estaban antiguas amigas suyas en la ciudad y yo quería que disfrutase de su compañía.
Por la noche, yo estaba por ahí, y ella contacto conmigo, quería verme. Cuando nos encontramos, ella estaba encantada, pues había visto que mi gesto había sido sincero, realmente, no me importaba no verla esa noche, quería que ella disfrutase, y ese era mi mejor regalo de cumpleaños posible. Cuando nos vimos, hubo una conexión increíble, ambos sabiamos que estabamos actuando de corazón el uno con el otro, y que la union en esos momentos era fabulosa, no hacían falta las palabras, nuestras miradas, nuestras sonrisas y caricias, decían mucho más.
Decir que ella fue reciproca, y me hizo también un regalo fantástico esa noche… Y hasta aquí mi post de hoy
Saludos a todos, sed felices!
Gracias, Jazzman, publicaré tu momento de disfrute, ¡pero queremos la segunda parte YA!
¡Qué bueno fue!…
Que bueno fue el dia en que no sabia como comenzar conversacion con mi monitor de gym , muy guapo, …esa semana el no se habia afeitado y las chicas le hacian bromas pidiendole que lo hicieran, así que se me ocurrió agregarle a un facebook que tengo ( que no es personal ), sino sobre animales y adopciones, por lo tanto el no sabria que se trataba de mi….me aceptó y abrí la conversación agradeciendole que me aceptara, y advirtiéndole que si no se afeitaba pronto tendria que ponerle en adopción por peludito!jajaja, se rió mucho…pero no le dije que era yo!! un dia de fiesta a los tres dias de aquella conversación me lo encontré! afeitado! me acerqué…y le dije…mmm que suave! pero ahora…NO PODRE ADOPTARTE! ;D jajaja se quedo riendo….y sorprendido….ahora ya sabe quien quería adoptarle
maria jose, no hay cosa más divertida que meterse de broma con los demás, por ejemplo, con de la barba que cuentas. Publicaré tu momento de disfrute
A mí me encanta, cuando una chica va super guapa y bien arreglada, ponerme todo serio y decirle: ¡Qué pasa, no te vas a arreglar hoy, o qué!
¡Me ponen unas caras!
|Qué bueno fue!…
Cuando llevaba dos meses saliendo con una chica, un día ella me dijo:
- ¿Qué cosas de mí no te gustan?
- ¡Nada! No me gusta nada de ti…
- Venga, en serio. Dime tres cosas de mí que no te gusten.
Como insistió bastante, le dije:
- Está bien. Hacemos una cosa. Yo escribo en un papel tres cosas de ti que no me gustan y tú escribes tres cosas de mí que no te gusten y luego lo leemos…
Cogimos un trocito de papel y cada uno escribimos durante unos pocos minutos. Hasta que llegó la hora de leerlos. Nos cambiamos los papeles. Entonces ella leyó lo que yo había escrito, y yo lei lo que ella había escrito de mí…
Esto fue lo que ella leyó:
1. No me gusta de ti que siempre me ganes en todo
2. Me encanta cuando me sonríes, tu sonrisa puede hacer que el peor día se ilumine y se convierta en un día increíble…
3. Me encanta cuando me abrazas. Siento que el tiempo se para, me olvido de todo. Ahí puedo estar a a salvo, me siento a gusto, da igual lo que pase porque sé que todo va a ir bien
Y ella también escribió más o menos lo mismo, tres cosas “que no le gustaban nada” de mí
Y después de leer, nos quedamos mirándonos con una gran sonrisa, tan felices los dos…
James Bond, seguro que ahora mismo está sonriendo más de uno, y más de una, al leer tu momento de disfrute
Lo publicaré.