
Hoy, rescato un post que ayer vi en la Web de nuestra seductora, y amiga, Juguetona, donde nos narra un precioso cuento sobre la honestidad, la seducción y el amor, en el cual se pone de manifiesto lo que suelo llamar “seducción de la luz”, que es la que practicamos algun@s de l@s que estamos por aquí, en esta Web y en la Web de Juguetona. Aquí está:
Post de Juguetona. Honestidad y Seducción
Aunque desde siempre seducción y honestidad han sido conceptos, que parecían opuestos y excluyentes, precisamente uno de los Principios Universales de Seducción, al que no prestamos demasiada atención, y sin el cual, los demás pierden gran poder de atracción, es la honestidad.
La honestidad es la cualidad de comportarse y expresarse con coherencia y sinceridad, respetando los valores de justicia y verdad propios. Es decir, haciendo prevalecer, antes que nuestros deseos por lograr algo, ó nuestros intereses, nuestra verdad; actuando siempre sin faltar a ella.
Hoy os traigo una historia de seducción en forma de cuento, que creo yo, explica de forma sencilla el gran valor y poder de seducción de la honestidad:
EL PRINCIPE CHINO.
Se cuenta que allá para el año 250 A.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba cerca de ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.
Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta.
Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.
Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos, Sintiendo cierta tristeza porque sabía que su joven y humilde hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe, y no le encontraba recursos para ofrecer al príncipe, que este pudiera valorar como equitativo a lo que él ofrecía.(el clásico tú ganas yo gano, requisito que necesariamente, debe cumplirse para que la seducción sea posible)
Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración.
Sin poder creerlo le preguntó:
- ¿Hija mía, que vas a hacer allí? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura-
La hija respondió: – No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Y sé que eso me hará feliz-
(Como véis ella va actúar, sin hacer, ó privarse de hacer lo que realmente le gustaría hacer, por su propio gusto y su propia felicidad, aún consciente que no por ello, logrará enamorar al príncipe, ni en espera que éste le agradezca nada, pues es por ella y no por agradarle a él, por quien va a acudir al encuentro)
Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas (y, a diferencia de nuestra protagonista) con las más determinadas intenciones de agradar al príncipe.
Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:
“Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga cultivada la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China”.
La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, (sean: flores, costumbres, amistades, relaciones, etc).
El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, porque era todo cuánto ella sentía que podía dedicarle a su semilla, pues era lo que abundaba en su corazón; ella sabía que la belleza de las flores surgía como surge un amor, ¡del contenido de la semilla y del corazón! y por su propia naturaleza, por eso no tendría que preocuparse con el resultado.
Si la semilla contenía belleza en su interior ¡surgiría! De lo contrario, nada de lo que ella pudiera hacer, lograría cambiar esa realidad, ¡esa verdad!
Pasaron tres meses y nada brotó.
Día tras día veía más lejos su sueño, pero, ajeno a eso, su amor era cada vez más profundo.
Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado.
Consciente de su dedicación la muchacha le comunicó a su madre que, sin importar las circunstancias, ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas sólo para disfrutar la ocasión que se le brindaba de volver a estar cerca del príncipe por unos momentos.
En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío.
Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores.
Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella.El hecho que su flor no hubiera surgido, no le impedía percibir y gozar de la belleza de las flores que las demás pretendientes sí tenían en sus manos para ofrecer al príncipe… Y su rostro resplandecía, sin poder ocultar la dulce fascinación y admiración que sentía por el simple hecho de estar allí y poder disfrutar de todo.
Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención…
Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado:
Aquella bella joven con su vaso vacío ¡¡sería su futura esposa!!.
Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones.
Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.
Entonces, con calma el príncipe explicó:
- “Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz, para MÍ:
la flor de la honestidad…
Porque Todas las semillas que entregué, ¡todas! Eran estériles…
Juguetona.





















Muy buen post.
En todos los ámbitos de la vida hay gente que hace “trampas”.
- Futbolistas que meten goles ilegales (vease el famoso de Maradona).
- Gente que no hace el trabajo que le mandan los profesores, se lo pide al amigo buenazo de turno y acaba obteniendo mejor nota que él.
- Gente que miente y le sale bien la jugada y obtiene “premio”.
- Gente que roba y le sale bien…
Y luego eso confunde a muchas personas que ven que ese tipo de gente obtiene “premio” y hacen lo mismo pero con menos éxito y no saben como comportarse porque creían que en la vida había que ser “espabilado”…
Y se les tilda de ser menos inteligentes por no hacer esas “trampas ” que otros sí saben hacer.
Estoy de acuerdo en que hay que mantener una forma de ser y de actuar, sin pensar en el resultado, simplemente por el placer de hacer eso con lo que te sientes identificado y crees que es lo correcto.
Yo en muchas ocasiones, he ayudado a compañeros cuando me lo han solicitado y han obtenido más beneficios que yo y no me parece mal en absoluto, por poner un ejemplo. Simplemente pienso “obtuviste más beneficio que yo, serás suertudo!”
y sigo adelante actuado como creo conveniente en cada momento.
Hubo gente que me aconsejo no ayudar tanto a los demás, mirar más por mí mismo, porque los demás no harían determinadas cosas por mí. Pero es que iba con mi personalidad, yo disfrutaba ayudando a conocidos.
No actuo únicamente por sacar beneficios yo y no me siento mal por ello, aunque habrá quien piense que no soy muy avispado.
Y en la seducción igual.
Hago las cosas lo mejor que puedo, y si puedo ayudar a los demás lo suelo hacer en la medida de lo posible. Y el resto… no importa.
Si otro saca mas beneficios no importa, si no consigo seducir y otro que hace trampa sí lo logra, tampoco importa.
Al fin y al cabo, si a una chica le atraen más los chicos que hacen trampa… estoy mejor sin ella, francamente.
Ese espiritu competitivo de “hay que ganar como sea” que nos inculcan desde niños va dando paso a uno más calmado en el que uno disfruta del presente y relativiza toda esa competencia por obtener beneficios.
No es el más feliz el más rico y cosas por el estilo. No todos los actos van encaminados a obtener “premio” sino que uno sigue una especie de código, “sú código” del cuál se siente orgulloso.
Respetando lo que hacen los demás, actuando como cree que debe hacerlo y “pasando” del resultado es como creo que hay que actuar.
Así que también estoy de acuerdo en seguir ese camino de la luz. Si para alguien es más importante el objetivo y no le importa el modo, pues perfecto. Pero creo que es mejor no dar tanta importancia a esos beneficios sino a una forma general de actuar honesta.
Saludos.
Hola
¡Vaya un cuento bonito! Con lo que me gustan los cuentos
. Y tus comentarios relacionándolo con los principios de la seducción, geniales también.
Esto se le puede contar a una chica a la que desees conquistar
. Procuraré aprenderme la trama y luego lo contaré con mis palabras.
Un saludo.
Juan.
Hola, Juan, estoy de acuerdo, felicitaciones a Juguetona por sus comentarios relacionando el cuento con los principios de la seducción
Muy buena historia Juguetona…
El amor de la joven por el principe era verdaderamente profundo, pero sobre todo SINCERO! que es una de las cosas que mas importa.
Tienen razón, sus comentarios relacionaron muy bien la historia con el arte de la seducción.
Barnett tu comentario me parece bastante acertado, todos decidimos como llegar a nuestro objetivo, ya sea por medio de nuestro propio esfuerzo o a través de “trampas” o lo que algunos considerarian como “atajos”.
Y eso de que cada uno tiene su propio código, vá conmigo. Tengo mi propio “código”, pero lo importante es que siempre seamos honestos con nosotros mismos antes que nada.
Hola Violinista
Je, je, je, siento la confusión… Pensé que eran tuyos. Felicidades, por tanto, a Juguetona
Un saludo.
Juan.
Es precioso el cuento Juguetonaaaa…
Necesito encontrar ese “príncipe” que valore la honestidad…porque en China, existirían…pero en mi tierra,¡parece como si se hubiesen extinguido!
Honestidad me parece una palabra muy curiosa. No se sabe su origen etimológico… ¿Qué será, qué será, eso de la honestidad?
Aristeo, tú eres el experto en esto de las etimologias, pero por si sirve de algo, encontré esto:
http://en.wiktionary.org/wiki/honestus
Gracias, Violinista. ¡Os felicito a ti y a todos los que participáis por los 6 Megas de visitas!
Si planeáis una fiesta, yo ofrezco mi estupenda terraza de cara a septiembre. Pero sólo caben 5 millones
Aristeo, cuenta, cuenta, cómo es esa terraza? pública? privada? en ciudad? campo? playa?
Es privada y en ciudad, aunque la playa está cerca