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Hoy traigo de nuevo otro artículo de mi psique pareja ideal, Isha. Toca un tema que, cuando alguno/a lo lea, puede que “le escueza”, me refiero a los que creen necesitar casarse (o vivir en pareja) para ser feliz.
Yo, que me defino como soltero vocacional, y disfrutando de ello, siempre le he preguntado a muchas parejas el por qué a nuestros más queridos amigos y amigas NO les pedimos compromiso de amistad para siempre, y sin embargo, a las parejas sí les pedimos amor eterno.
Por ejemplo, ¿qué ocurriría si tú mejor amigo te dijera?:
Oye, somos muy amigos ahora mismo, pero prométeme que vas a ser amigo mío toda la vida. ¡Si de verdad me quieres, deberías establecer un compromiso conmigo!
No sé a vosotros, pero si un amigo me dijera eso, me daría muy mala espina, me sonaría a miedo al futuro por no saber si va a ser feliz sin mi presencia, me sonaría a dependencia, no a amor de amigos por mí. ¡Mal asunto cuando en nombre de palabras como amistad o amor se oculta la verdad, que es la necesidad y la dependencia!
Siempre lo he pensado así, y qué gusto me ha dado cuando Isha también ha escrito en la misma dirección sobre este tema, y más siendo ella mujer, que se les suele tachar, al género femenino completo, de buscar siempre compromiso desesperadamente.
En el artículo de abajo de Isha, he cambiado, al principio del texto, la expresión “si yo quisiera ser cínica” por “si yo quisiera ser mala”, porque la primera no me ha sonado bien. Habrá que echarle la culpa a la traducción jeje, que se note que defiendo a Isha; ya sabéis que ella habla en inglés, y según qué palabra elija el traductor puede cambiar mucho el significado). (aquí, el post original).
Quizás lo mejor del artículo de Isha no es sólo que da su opinión sobre el matrimonio, sino que al final trata de dar respuestas a esta importante pregunta:
¿Cómo podemos saber si nuestras relaciones personales se basan en la necesidad o en algo más profundo?
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Isha
El matrimonio ¿remedio para la inseguridad?
Se conocen, se enamoran, se casan. Así es como sucede, ¿verdad? Hmm. ¿Y entonces qué? Oímos hablar de tasas de divorcio, de terapias de pareja y de amoríos, pero también oímos hablar de la imagen perfecta de matrimonios felices por 50 años. ¿Por qué sentimos esta necesidad de casarnos, y por qué pensamos que eso nos completará? Si yo quisiera ser mala, podría decir que la institución del matrimonio necesita ser protegida con promesas y contratos, porque es un convenio limitante creado por el hombre, que proviene del miedo, y por lo tanto, es frágil.
Sentimos la necesidad de que el otro se comprometa porque así podemos controlarlo y en esa forma, pensamos que estará siempre a nuestro lado y eso nos hace sentir seguros. A menudo, es por la necesidad de recibir la aprobación pública asociada con el matrimonio o para vivir ese cuento de hadas que nos han hecho tragar, como la sopa de pollo que según se nos dijo curaba los resfriados. Pero no quiero hacer que todo parezca tan sombrío.
En un matrimonio entre dos personas que se aman incondicionalmente, no hay necesidad de atar a la otra persona o tratar de controlarla en modo alguno. El amor incondicional da al otro la libertad de expresión que todos estamos deseando: la libertad de ser nosotros mismos. ¿Existe amor más grande que eso? Si realmente amas a alguien, ¿cómo puedes desear que sea otra persona? Este tipo de matrimonio florece y fructifica en dos personas que se apoyan mutuamente en el logro de su propio potencial.
Nuestro deseo de hacer que el amor del otro sea eterno proviene de nuestra necesidad desesperada de ser amados, pero esta necesidad continuará insatisfecha hasta que lleguemos a amarnos a nosotros mismos. El impulso de controlar a los demás proviene de nuestra falta de amor propio. Hemos aprendido a rechazarnos tanto, que nos hemos convertido en esclavos de la aprobación exterior; nuestro sentido del valor propio depende casi totalmente de la opinión de quienes nos rodean.
Esto es así incluso para personas aparentemente exitosas y de gran alcance, porque si su confianza radica en su éxito o su prestigio público, ¿a dónde van a ir si esas cosas desaparecen? Ésta es la razón por la cual la pérdida suele ser un gran maestro: en la pérdida, nos enfrentamos con nuestro propio sentimiento de vacío. Si ya no está lleno con nuestras distracciones y adicciones, el hueco interior queda abierto y visible; es imposible ignorarlo por más tiempo. Entonces tenemos dos opciones: podemos tratar de ocultarlo de nuevo -reconstruyendo aquello que habíamos perdido o reemplazándolo con alguna otra forma de distracción- o podemos decidir finalmente tomar responsabilidad de nuestra propia insatisfacción y comenzar a hacer el trabajo necesario para encontrar la plenitud interior.
El matrimonio no es un remedio para la inseguridad. El único remedio verdadero para la inseguridad es el amor a uno mismo -más allá de los temores y las dudas de la mente- y el desarrollo de una conciencia del valor subyacente que es nuestro propio ser, lo que yo llamo amor- conciencia. El verdadero amor, el amor incondicional, rompe todas las fronteras, cajas e ideas. Es la naturaleza ilimitada de ser, es la vida misma.
¿Cómo pasar del amor condicional al amor incondicional? ¿Cómo podemos saber si nuestras relaciones personales se basan en la necesidad o en algo más profundo? Aquí comparto algunos de los indicadores comunes de la dependencia mutua. Pregúntate si haces estas cosas en tus relaciones, y luego lee mis sugerencias de cómo cambiar estos comportamientos por una forma más amorosa de interacción.
Escenario: ¿Mientes a tu pareja?
Las mentiras van desde pequeñas cosas (sí cariño, me encanta tu cazuela de pollo) a las más importantes (voy a trabajar hasta tarde esta noche), pero las mentiras son un signo de una relación basada en la necesidad de recibir la aprobación del otro.
Solución: Sé honesto.
El amor es siempre veraz. La mentira viene del miedo. Si deseas una relación realmente amorosa, la verdad es la única opción. Siempre.
Escenario: ¿Tratas de controlar y cambiar a tu pareja?
La necesidad de modificar al otro proviene de tus propias expectativas de cómo crees que debería comportarse para sentirte apoyado y amado. Esto viene de no asumir la responsabilidad de tu propia seguridad.
Solución: Suelta eso.
Cuando te veas manipulando o sobreactuando, detente. Tráete al momento presente y piensa internamente: “Yo puedo soltar eso”. Ve hacia el interior y céntrate en amarte a ti mismo. Entonces, la necesidad de controlar a tu pareja se desvanecerá.
Escenario: ¿sus conversaciones siempre se convierten en discusiones?
Solución: Escucha.
Cuando tu pareja te esté hablando, realmente escucha lo que te dice, especialmente si no estás de acuerdo o si se te hace enojar. Encontrarás que las cosas que menos quieres escuchar son las que más te pueden ayudar a crecer. No tienes que estar de acuerdo con ella para escucharla, y por escuchar no estás dándole automáticamente la razón, pero te estás abriendo a recibir lo que tiene para mostrarte. Cuando uno escucha, aprende más sobre la otra persona, pero más importante aún, aprendes más sobre ti mismo.
Escenario: ¿Te sientes resentido?
Si no expresas sus sentimientos abiertamente con tu pareja, el resentimiento empezará a crecer dentro de ti y luego se volverá a detonar por las cosas más pequeñas y tontas. Si encuentras que, durante una discusión, vuelves a sacar la lista de todo aquello por lo que te sientes resentido, no estas expresando lo suficiente.
Solución: Sé vulnerable.
Una relación verdaderamente amorosa aguantará la prueba de la verdad. Sé honesto acerca de lo que sientes y pronto verás la verdadera naturaleza de tu relación. Dile a tu pareja cómo te sientes. No trates de cambiarlo; expresas con el objetivo de ser totalmente transparente, de mostrarte exactamente como eres. Reconoce el miedo y permítete sentirlo. Al hacerlo, comenzarás a liberar la carga emocional que causa el resentimiento y a reemplazarla con amor.
Lo maravilloso acerca de estas recomendaciones es que sólo tienen una persona a trabajar: ¡Tú! No caigas en la trampa de pensar, “no puedo compartir mis sentimientos con él, porque nunca escucha”… o “voy a ser honesto con ella, si ella es honesta conmigo”… Una vez que tomas la decisión de poner la honestidad y la transparencia, por encima de la necesidad de aprobación o de manipular a tu pareja, todo va a empezar a cambiar.
Si tu relación esta basada en dos personas que realmente se aman, se convertirá en más íntima, más satisfactoria. Y si el amor se ha ido, entonces probablemente terminará pronto. Pero, cuando te enfrentes con la verdad, pregúntate lo siguiente: “¿en realidad quieres pasar tu vida con alguien que no te quiere?” La verdad es que, una vez que empiezas a ser lo suficientemente honesto para hacer frente a esa realidad, ya estarás en camino a amarte a ti mismo. Y encontrarás que esto te compensa por demás la pérdida de una relación que era en última instancia insatisfactoria.









11 Noviembre 2009 a las 12:55
Muy buen post
11 Noviembre 2009 a las 14:16
Jazzman, sí que lo es, sí, esta tal Isha llegará muy lejos, y si no… al tiempo.
11 Noviembre 2009 a las 17:07
La honestidad y la transparencia debe empezar por nosotros mismos…A veces nos autoengañamos
Es muy difícil lo que dice Isha…pero es la clave de ser nosotros mismos no un “sucedáneo descafeinado”.
Y también, tiene que llegar el momento…He pasado muchísimos años de mi vida sin tan siquiera caer en la cuenta de lo que dice Isha sobre el matrimonio, hasta que sentí en mis carnes que mi matrimonio era un invento de la sociedad y que no me hacía feliz.
Te tragas el cuento del príncipe azul…pero éste no es la única falacia que la sociedad, la educación y nuestra cultura nos ” va grabando a fuego” en la mente desde que nacemos…
¡Qué razón tiene Isha!:¡Tenemos “millones de cosas que soltar”…!
11 Noviembre 2009 a las 18:06
Intuitiva, la verdad es que eres un ejemplo vivo de lo que dice Isha.
Ah, por cierto, si te sobra dinero y quieres soltarlo, avisame
11 Noviembre 2009 a las 21:20
No puedo estar más de acuerdo en lo que dice Isha, y, sin embargo, tengo que apoyar el matrimonio… ¿¡O es que a nadie más le ponen las mujeres casadas?!
11 Noviembre 2009 a las 21:21
Depende de cómo sea el marido de fuerte y vengativo
11 Noviembre 2009 a las 21:59
Violinista, ¿es que has tenido alguna mala experiencia con maridos fuertes y vengativos? ¡Confiesa bribón! hehehe!
11 Noviembre 2009 a las 22:09
Aristeo, se cree el ladron… jeje
No hace falta experimentar en carne propia lo que puede resultar peligroso. No me gustaría que su marido fuera Mike Tyson…, y lo sé sin haberme peleado jamás con él
11 Noviembre 2009 a las 23:13
Cuanta razón !!! Cuando mi exmarido me dejó tuve un gran disgusto, me parecía imposible que una cosa así me pudiese estar pasando a mi.
Derrumbada, tuve la lucidez de hacerme este planteamiento, ¿En realidad quiero vivir el resto de mi vida con alguien que no me quiere, no me desea?. La respuesta es clara: no. Soy egoísta y quiero mucho más.
A partir de entonces volví a retomar las riendas de mi vida, y de verdad que funciona, quererse a uno mismo es lo primero !! Es un post magnífico Isha !!!
11 Noviembre 2009 a las 23:33
La verdad que me estan encantando los post de esta chica, pero tengo una duda…….es referido a lo de la honestidad y transparencia, estoy de acuerdo en lo que dice intuitiva, hay que ser honestos con nosotros mismos,pero, expresar tus miedos a la otra persona, no puede ser antiseductor??? No es mas conveniente enfrentarte antes a ellos tu mismo?
Son dudas que tengo, aunque supongo ke la respuesta estara en funcion del como lo hagas y cuanto (jeje si estas todo el dia expresando miedos o inseguridades propias malo….)
Que opinais violinista o cualquier@ de los lectores?
Saludos!!!
11 Noviembre 2009 a las 23:51
JazzMan, efectivamente, todo depende del cómo lo hagas. Incluso los sentimientos “negativos” se pueden expresar con dignidad y sintiéndose valioso.
Recuerdo una vez, hace años, una chica con la que salía y era muy poco cariñosa conmigo, me dijo que el día que le dio más morbo y más atractivo me vio fue cuando, estando yo cabreado por tanta tontería suya, le dije algo como:
“Mira, Maria, estoy harto, hemos cortado, ¿y sabes qué? Mañana me voy a liar con la primera tia que vea que me guste, seguro que será más cariñosa que tú“.
Resultado: me llamó al dia siguiente y estuvimos unos cuantos meses más saliendo…
11 Noviembre 2009 a las 23:54
JazzMan, aquí también hablamos sobre cómo expresar celos.
http://artedeseduccion.wordpress.com/2008/09/19/seduccion-mujeres-y-hombres-y-viceversa-los-celos-de-soraya/
12 Noviembre 2009 a las 0:07
Sip, era mas o menos lo que pensaba, supongo que lo dificil a veces es saber expresarlos bien, aunque creo que eso es facil de conseguir si tu te enfrentas antes a ellos. Saludos!
12 Noviembre 2009 a las 0:16
Jazzman yo creo que expresar miedos así de sopetón es antiseductor, a no ser que lo hagas con gran sentido del humor,riéndote de ti mismo y tal…no sé, a mí me da que soltar el rollo de nuestros miedos al conocer a alguien, no procede al principio a la hora de seducir
Pero está claro que también nos gusta ver que el otro es de carne y hueso, como nosotros y tiene sus temores así que, no en la primera cita pero cuando ya haya más confianza,¿por qué no?
¡Soy un imán que atrae millones de euros!
Ya queda menos, Violinista,sé que está en camino: dentro de poco, la Ley de la Atracción, hará que te suelte “algo”,jaa!
12 Noviembre 2009 a las 2:40
Ayúdame violinista !!!
Una canción de las pocas que me gustan de Arjona:
12 Noviembre 2009 a las 3:19
Violinista, pero no todo el mundo se casa por inseguridad. Yo por ejemplo se que voy a casarme, pero por juzgado y no por tener un juramento de amor, que no por eso el amor va a acompañar a la pareja siempre, sino porque si vivo con el chico al que quiera, para que no haya ningun problema civil, lo mejor es casarse, o hacerse pareja de hecho o algo por el estilo, para evitar problemas.
Si que habrá gente que se case por inseguridad, que piensen inconscientemente: “Bien! Asi ya es mio para siempre y no me va dejar nunca…”
Al igual que habra gente que se case solamente por el detalle de llevar un vestido, y le hace ilusion, no por el hecho de juramento de amor.
Por eso pienso que el matrimonio no quiere decir siempre inseguridad.Si algunas veces, pero no siempre.
Y bueno…yo pienso que la gente que se case por inseguridad, al final, ese matrimonio se separará, puesto que la persona insegura se relajara al casarse, y dejara de seguir seduciendo a la otra persona, por lo tanto, ésta se aburrira y lo mas seguro es que corte la relacion, y si no lo hace, será cosa del apego, pero sentira que algo le falta para que la relacion sea completa.
Lo mejor es sentirse bien con uno mismo, “para no necesitar amor de fuera”, y no estar necesitado e inseguro. Una cosa es necesitar, y otra estar mejor si recibimos amor, pero ya estamos bien; recibiendolo estamos mejor aun.
Así deberia ser siempre, asi no habria este tipo de matrimonios.
12 Noviembre 2009 a las 11:42
Luzbelina, eso JUSTO dice el artículo, que NO todos los matrimonios se forman por inseguridad.
Para distinguir unas relaciones de otras, comenta algunas claves para averiguar si las nuestras están basadas en la inseguridad o en algo más profundo.
12 Noviembre 2009 a las 14:39
Ed_Tijeras,esto es un caso de “monoitis” ni más ni menos…
¡Y tiene solución! Por aquí puedes encontrar muchos consejos del Violinista…
12 Noviembre 2009 a las 16:38
Cómo ha dado de sí el tema del matrimonio, jeje, si es que en el fondo el mundo está lleno de románticos que quieren acabar comiendo perdices… (con la de virtudes que tiene un menú variado
)
Para mí, que lo he vivido “en mis carnes”, lo que dice Isha es el típico ejemplo de que en la teoría todo parece tan fácil, pero en la realidad, cuando te topas con un muro de piedra, una actitud positiva no tiene porque llevar a un cambio en la pareja, o al menos el cambio que buscábamos.
Es algo parecido a lo que comenté ayer: a veces podemos hacer las cosas muy bien, pero eso no asegura que la otra persona va a responder bien. Sin duda, una buena actitud por mi parte va a traer consigo unas consecuencias positivas, pero no va a ser necesariamente una mejor relación con mi pareja. Puede incluso ser un fin de la relación con mi pareja. Yo creo que eso lo sabemos todos en el fondo de nuestro corazón, y por eso muchas veces no hacemos nada, por el miedo al cambio, a perder a nuestra pareja, a empezar de nuevo. No todo el mundo puede vivir solo, y yo creo que ese es el problema fundamental.
¡Oyeeee, Violinista! ¡Creo que deberías cambiar tu nombre al de ViolinIsha, jejejeje!
12 Noviembre 2009 a las 16:51
¡Oyeeee, suena bien, ViolinIsha! jeje, suena a sevillano, ¡mi arma! Pero, de momento, hasta que no me case con Isha y ella pida mi mano, me quedo con mi nick, Violinista
Cuando dices: “No todo el mundo puede vivir solo“, más bien diría, “no todo el mundo CREE que puede vivir solo…”. Todo se puede aprender en la vida, es cuestión de ponerse a ello….
Me vienen a la memoria decenas de casos de personas que creían que no podrian vivir solos y ahora que están solos, se encuentran mejor que nunca
12 Noviembre 2009 a las 19:20
(Violinista no se si te referias a esto, sino, explicame mejor a que te refieres con “claves para averiguar si las nuestras están basadas en la inseguridad o en algo más profundo.”)
Que la gente que forma una relacion SIN sentirse inseguro, se siente perfectamente consigo mismo, por lo que cualquier comportamiento negativo(negativo para la persona en cuestion) por parte de la otra persona de la relacion, la tomaremos con optimismo, NO DEJANDO NUNCA de sentirnos regalo y SIN infravalorarnos.Si, intentando resolver los problemas, como siempre en la vida, pero sintiendonos regalo, que es una actitud concreta.
Sin embargo una relacion basada en la inseguridad, poniendo un ejemplo, seria algo asi:
que se suceda un enfado innecesario por algo que la persona insegura ha hecho y acaba el suceso en discusion entre los dos.¿Como reacciona la persona insegura?
-Se le hechará el mundo encima y hará de todo por intentar que se desenfade, cayendo en la sumision y necesidad, dando importancia SOLO al hecho de no perder el cariño y las sensaciones que la otra persona le aporta. Por lo tanto, no se siente perfectamente consigo mismo, y el resultado de la sumision y la necesidad en la pareja, pues ya se sabe… nadie quiere como pareja a gente con estas cualidades, asique probablemente todo se terminara tarde o temprano.
12 Noviembre 2009 a las 19:54
Luzbelina, en este post yo NO explico nada, me refiero a lo que dice Isha y las claves que da para saber si una relación está basada en la inseguridad o no.
Para saberlo, tienes que conectar contigo misma y sentir si te encuentras en paz contigo misma cuando estás en la pareja o, por el contrario, te sientes insegura.
12 Noviembre 2009 a las 19:58
Aaaah vale, entendi mal tu contestacion xDD
que fallo! :$
13 Noviembre 2009 a las 6:09
violinista esa frase “soltero vocacional” para mi es harina de otro costal y se da para jugar y pensar jaaj!. por q resulta q los hombres seductores son considerados por las mayorias de las mujeres como mujeriegos, y yo c q muchas mujeres a los hombres seductores los rechazan no les gustan. entonces yo pregunto violinista. los seductores los q son seductores de verdad hasta q punto son bien vistos por la platea femenina? y a vos violinista te pregunto ¿si una mujer te dice q sos mujeriego como le respondes vos? q sea una respuesta para dejarla callada jaja!
13 Noviembre 2009 a las 12:00
El stilo!, da igual lo que respondas, sino tu actitud al hacerlo. Cualquier cosa que le digas estará bien si te sientes valioso. Aqui unas ideas:
- Eres un mujeriego:
Respuesta a) – Es cierto, los hombres, no me gusta ni uno, y mira que lo intento.
Respuesta b) Claro, ¿para qué hacer infeliz a una si puedo hacer felices a muchas?
Respuesta c) Es verdad, tengo tanto “amor” por dar…
Respuesta d) Es cierto, hasta tú me gustas un poquito (sonriente)
13 Noviembre 2009 a las 22:45
Los mujeriegos son los que mejor huelen…
Creo que es cuestión de feromonas. Y aunque las mujeres digamos, pensemos y sepamos que no nos gusta un hombre mujeriego,(lógico y normal), a ver que hace cualquier mujer cuando le ponen delante un mujeriego de los que “huelen bien”…
Las palabras, lo que digamos, no tiene importancia,como reaccionemos y actuemos, sí.
14 Noviembre 2009 a las 2:36
a ta bien! violinita. bien! tenes razon! tan buenos los ejemplo! a veces siento q pensamos iguales jeje!
24 Noviembre 2009 a las 13:39
[...] es como una protesta al viento, y no tienen maldad. Eso probablemente notó la chica que contaba el otro día, cuando estaba harto lo poco cariñosa que era y ¡me enfadé! No para atacar, sino en defensa [...]