Seduccion. Ligar. Aprendiéndote su nombre. Hace 500 años

o

Apertura 47. Aprendiéndote su nombre.

Calentamiento 33. Hace 500 años.

Publiqué ayer este post en mi blog de Men’s Health. Es igualmente válido para chicas, adaptando el lenguaje en la forma adecuada.

————————

Hoy os ofrezco otra Apertura de las que más he utilizado, y utilizo, para conocer a cualquier chica que me guste. Lo que os voy a contar vengo usándolo desde que hace tiempo leí uno de los libros más clásicos sobre el tema de las relaciones, el de Dale Carnegie “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas”.

En uno de los capítulos de dicho libro dice: “recuerde que para toda persona, su nombre es el sonido más dulce e importante en cualquier idioma“.

Pues bien, desde que lo leí, procuro aprenderme bien el nombre de las chicas que me atraen, entre otras cosas porque me encanta ver las caras de sorpresa que me brindan cuando se lo pronuncio sin que ellas se lo esperen.

Ocasiones para efectuar esto hay muchas. Por ejemplo, la típica chica que te presentan y con la que sólo hablas unos segundos, y al cabo del mes vuelves a verla, y ella apenas te recuerda. Te acercas y le dices:

¡Hola, Silvia! Te veo muy bien esta noche. Llegas tarde, tenías a todo el mundo preocupado por aquí, ¿qué te ha ocurrido?

Como puedes imaginar, la chica se queda sorprendidísima, no sólo por darse cuenta de que sabes su nombre y ella no se acuerda de ti, sino por la naturalidad que le ofreces a la hora de hablarle, como si la conocieras de toda la vida.

Ése es justo el efecto que se pretende, que al mencionarle su nombre te perciba como alguien familiar, alguien cercano. Por supuesto, como en más de una ocasión hemos comentado, es importantísimo tu actitud, verte de igual a igual con ella, sentirte bien contigo mismo, divertirte.

El aprender su nombre NO es para demostrarle que tienes mucha memoria, ni para mostrar que estás necesitado y que vienes a mendigar amor. NO. El aprenderte su nombre sólo es para comenzar un divertido juego, por ejemplo, el que voy a comentar aquí abajo.

Hace apenas unos días, me encantó una chica que vi en un pub. Estaba rodeada por sus amigas, y también por un chico que la pretendia, aunque, la verdad, ella se mostraba simpática pero no parecía sentir demasiada atracción por él. Me situé a poca distancia de ella, junto a mi amigo. Ya sabes lo importante que es situarse cerca, lo comenté en este post.

En esta ocasión, no puede decirle nada; a los pocos minutos se marchaba con ese grupo. Apenas me dio tiempo a reaccionar, justo unos segundos para preguntarle a una de sus amigas:

- Oye, disculpa, ¿cómo se llama la chica rubia que va la primera del grupo?

- Se llama Lidia.

- OK, es que ella va a ser la futura madre de mis hijos. No se lo digas, es una sorpresa (completamente convencido de que así SÍ se lo diría, que era lo que yo quería, que se armara con mis palabras un pequeño revuelo simpático entre Lidia y sus amigas).

El próximo día que la vea (vivo en una ciudad relativamente pequeña), gracias a saber su nombre, tengo la Apertura perfecta para hablar con ella muy seductoramente. Ya lo he efectuado así en otras ocasiones. La conversación transcurre más o menos así. NO hay que aprenderlo de memoria, sólo tomar la actitud divertida y juguetona del diálogo. Aquí está:

TÚ – Hola, Lidia, supongo que sabrás quien soy.

ELLA – No, la verdad es que no.

TÚ – No me sorprende. Nos conocimos hace… déjame contar… (pausa, gesticulando y contando con los dedos) unos 500 años… (sonriéndole juguetonamente, NO hay que decirlo en plan místico o temeroso, al contrario, que se note que es un juego), por eso es normal que no te acuerdes. Como ves, me sigo manteniendo joven. Claro que… tú también te conservas muy bien.

ELLA – Si, las cremas hacen su efecto.

TÚ – Voy a seguir recordándote lo que sucedió: verás…, en aquella época, fuimos felices durante 15 años de matrimonio. Nos conocimos una tarde de verano, en la playa. Estaba yo contemplando el atardecer, sentado en unas rocas, mientras escuchaba el sonido suave de las olas, y apareciste por detrás y me dijiste: ¿te importa que me siente a tu lado? Y te dije, siempre y cuando no te tires a besarme ni a meterme mano, ¡vale! Te vas acordando ya, ¿verdad?

ELLA – Ah, sí, es cierto…

TÚ – Bien, ¡fue la primera promesa que NO cumpliste! Confié en ti, y a los 5 minutos te abalanzaste como una posesa sobre mí y comenzaste a besarme. Yo, que soy un caballero, te dije: ¡por favor, nos están viendo! ¡Compórtate! Pero nada, tú eras incapaz de contenerte, y no te puedo comentar más de lo que ocurrió sobre aquellas rocas… y las olas acariciando nuestros cuerpos, porque estoy avergonzado de mi conducta. Me dejé llevar…

ELLA – Claro, yo es que soy así, muy impulsiva.

TÚ – Ahí no quedó la cosa. Esa misma tarde, al anochecer, me dijiste: ¿por qué no nos vamos a vivir juntos? ¡Me haces tan bien el amor! A lo que te respondí: NO, hoy he caido pero si quieres que vivamos juntos, nos tenemos que casar por la iglesia, y yo iré vestido de blanco, ¡como Dios manda!

ELLA – Y al final, ¿nos casamos?

TÚ – Por supuesto, ¡yo soy un hombre digno, como hay que ser! Mira, la boda fue así. El cura estaba ahí, delante de nosotros. Ibamos agarrados así (la agarro del brazo), muy solemnes nosotros. Luego, nos tomamos de las manos, suavemente, así (se las tomo). El sacerdote nos preguntó: Lidia, ¿quieres a Alberto como legítimo esposo? Y dijiste: SÍ, quiero. Me preguntó a mí: Alberto, ¿quieres a Lidia como legítima esposa? Y como no respondía porque no lo tenía muy claro, me pegaste un empujón por detrás que casi me tiras encima del cura, ¡qué caracter tienes! No me quedó otra que responderle: Vale, vale, sí… quiero… supongo…

ELLA – Claro, es que me ibas a dejar en el altar en ridículo delante de todos.

TÚ - Sí, cariño, pero es que me lo tenía que pensar, es que sólo me quieres para sexo…

———————

Y así puedes continuar la historia todo lo que quieras y más, inventándote todo lo que desees, metiéndote con ella, e intercalando cosas sexuales con cualquier otra cosa típica de pareja: peleas, afecto, caricias, celos, abrazos, reconciliaciones, etc.

Por supuesto, esto, además de Apertura, es sobre todo un Calentamiento, que le llamaremos “hace 500 años“, puede ser usado en toda ocasión que te apetezca utilizarlo, ya sea para una chica de la cual sólo sabes su nombre o una que ya conoces de más tiempo.

A practicar, y sobre todo, ¡a divertirte!

Alberto Hidalgo.

About these ads

16 respuestas a Seduccion. Ligar. Aprendiéndote su nombre. Hace 500 años

  1. chuloplaya dice:

    gran repaso de muchos de estos años Neng ;)

  2. Aristeo dice:

    Que hermosos jóvenes… Yo me casé en el Pleistoceno ;)

    Lo de aprenderse los nombres es quizás el mayor detalle que uno pueda tener con un desconocido. ¡Y vale para la seducción en todos sus sentidos!

  3. juguetona dice:

    Al contrario, cambiarles el nombre, también tiene su punto…

    Un chico que conocí hace poco, (mes y medio, o así) desde el primer día me llama SOFÍA, que, ni de lejos se parece a mi nombre. Pero se lo montó tan bien, ¡que estoy encantada! jeje, y ha logrado ser especial para mí.

    Resulta que estuvo buscando mi tuenti, ¡yo no sé las horas! porque, dios sabrá porqué, estaba seguro que mi nombre era Sofía, (porque nadie nos habia presentado) Según me contó, decidió presentarse por tuenti, dando por hecho, que las fotos que nos hacíamos eran para el tuenti…

    Yo me partía escuchando cómo se ha presentado, paciente y perseverantemente, ¡¡a todas las Sofías de Sevilla, buscándome!!, jeje, y cómo se desesperaba cuando descubría que ninguna era yo, ¡Y la de fotos que tuvo que ver! jeje…

    Un día llegó todo enojado, como si me conociera, y reprochándome, con humor, ¡claro!:

    - ¡Oye, Sofía! ¿se puede saber cómo leches, te has registrado en tuenti, que me tienes loco, buscándote! ¡Es que ya es algo personal! ¡O doy contigo, o doy!

    - 8O ¿Sofíííaaaa? jajaja. ¡Pero si me llamo Jugueeee!

    - ¿Cóóómooorrr? :( ¿Pero cómo se te ocurre, mujer? No he visto a nadie, con más cara de Sofía y menos de jugue! ¡Por dios! :(

    Y, ahora, dice que no está dispuesto a aceptar que no me llame así, después de tanto esfuerzo, jaja, y que para él, soy Sofía, ¡y seré su misteriosa Sofía para siempre! y yo, le respondo, cómplice de su fantasía, encantada con mi nueva identidad, y la obstinación de mi seguidor secreto, jajaja.

    En relación con lo que dices del nombre, que los vendedores solemos aplicar, (tanto, que ya, casi nota la gente cuándo intentas “venderle” algo)claro que porque hablamos de contextos y situaciones concretas, que no una discoteca, o un pub, donde no vamos a demostrar nada, ni a vender la moto a nadie, sino a iniciar un juego.

    Bueno, la cosa es, que, casi por deformación profesional, es algo que yo suelo usar para seducir, pero de una forma, que aprendí de mi padre, porque a él siempre le resultaba.

    Por ejemplo, si me presentan, u oigo que el chico se llama jose Luís, cuando voy a dirigirme a él, también con mucha naturalidad y cercanía afectiva, le digo :

    - Mira, Pepeluís… tal y tal.

    El chico suele reirse, y preguntar sorprendido:

    - ¿Cómo me has llamado? 8O jajaja

    - (haciéndome la inocente je) ¿No te llamabas tú Pepe? ¡Pues tienes una cara de Pepe, increible! 8O

    - Sí, sí, jeje, sí que me llamo Jose Luís, has acertado, jaja, pero hacía mucho que nadie me llamaba así, ¡y me ha hecho gracia!.

    - Aahhmm, ¿Prefieres entonces Jose Luís?

    Diga que sí, o que no, o que le da lo mismo, yo SIEMPRE, vuelvo a dirigirme a él, llamándole Pepeluís, jejeje.

    La cosa es lograr el mismo efecto, que escuche su nombre, pero de forma diferente. Y la verdad, suele funcionar. ;)

    Jugue.

  4. Buen post, Juguetona, mañana lo publicaré ;)

    Lo de los nombres, me ha recordado el que nos trajo Sonrisa, en este enlace

    Hablando de Jose Luis y Pepe Luis, un amigo que es bastante cabroncete siempre que ve a una amiga que se llama Mamen, le llama ¡Chupen!, y cuando ésta se enfada, le dice mi amigo,

    ¡Ey, ¿no es lo mismo Mamen que Chupen?! ¡Pues entonces! ¡No te enfades! ;)

  5. juguetona dice:

    ¡Anda que tendrá contenta a Mamen tu amigo! jaja.

    Dile tú, que pruebe a llamarla Maria del Carmen, que seguro que la chincha y le sorprende al principio, pero como ese sí que es su nombre, acabará pareciéndole más pronto que tarde, un sonido ¡morbosamente dulce! ;)

  6. chuloplaya dice:

    tambien es lo mismo q laman :D

  7. Aristeo dice:

    Trompetista y Constantina, ¡qué chispa tenéis! ;)

  8. [...] vimos un post sobre lo útil que puede ser, para seducir, el acordarse del nombre de la persona que te gusta. [...]

  9. Buena idea, chuloplaya, se lo diré a mi amigo para que lo añada a su lista de sinonimos jeje

  10. Intuitiva dice:

    Jaaaaaaaaa! Tú también tienes chispa, “Mateooooo”, que me meooooooo! ;)

    Por cierto,¿no serás de la Arist-ocracia,verdad?…

  11. Aristeo dice:

    Pues sí, Diminutiva. Aristé significa “el mejor” en griego. De ahí que Aristocracia sea el gobierno de “los mejores”, aunque ahora la cosa haya degenerado. Nena, estás que te sales, hehehe!

    Violinista, ¿le has hechado un ojo a la Contra de hoy? Ahí van un par de etimologías que te van a encantar… Y algo más, hehehe ;)

  12. Aristeo, ¿la Contra? ¿A qué te refieres?

  13. Intuitiva dice:

    Aristeo, eres único… por eso me gustas,sea como sea tu expediente académico,jaa! ;)

  14. Aristeo dice:

    Vaya, Intuitiva, no había visto tu declaración de amor…
    !Te acabas de hechar novio y ya no te conformas, eh!

    Buenoooo… Probemos tu intuición.

    Cuando nos veamos, te llevaré a mi sótano y te vendaré los ojos con un pañuelo de seda negro. En mi sótano hay tres puertas.

    Cruzando una de ellas te encontrarás mi habitación secreta, donde haremos el amor hasta el amanecer y te llevaré de vuelta, vendada, al sótano. ;)

    Cruzando una distinta llegarás a una bonita sala con una cocina. Te haré deliciosos manjares, veremos películas, leeremos los mejores autores y nos bañaremos en agua espumosa. Dos días de relax y, de nuevo, vendada, al sótano.

    La última puerta conduce a un caminito que te llevará hasta la calle. Podrás volver a casa y prometer llamarme algún día. :D

    Intuitiva, nunca sabrás en qué puerta entraste… ¿Cuántos días (en promedio) crees que pasaríamos juntos? ;)

  15. Aristeo dice:

    ¿Nos falla la intuición, sevillana?

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 422 seguidores

%d bloggers like this: