
Hola a todos y a todas. Nuestro amigo Aristeo me propuso ayer un juego que consistía en escribir frases donde alguien nos respondía “mal” y al hacerlo, nos quedábamos sin saber qué hacer, sin respuesta. Cuando hablamos de “malas respuestas” incluimos casos como que la otra persona tenga el ego subido, o que nos ignore, o que trata de quedar por encima de nosotros, ya sea como juego o no. Aristeo proponía dar, literalmente, un “sablazo” al “sablazo”.
Yo prefiero, además de eso, responder de otras maneras, por ejemplo, ofrecer corrección a la ”incorrección”, para no caer en el mismo estilo del incorrecto o del que quiere “chincharnos”.
Escrito por Alberto Hidalgo 





















