Apertura
Apertura 1. Exagerando.
En una discoteca, hablaba con un amigo, había mucha gente y al moverme hacia atrás ¡zas!… tropecé con alguien.
Me dí la vuelta y era una ¡¡chica preciosa!!, rubia, con un pecho exuberante… No me lo pensé mucho… le dije con una voz simpática y sincera, mirando a sus ojos:
— “¿Quieres casarte conmigo?”—. La chica estuvo rápida de reflejos y me dijo:
— “Si esto es un flechazo, vivan los indios”.
Yo también estuve rápido y repliqué:
— “Mi padre es indio, mi madre es india, todos somos indios en casa”.
Ambos sonreimos, estuvimos conversando más de una hora y al final de la noche quedamos para tomar café al día siguiente…
Exagerar de forma divertida da muy buenos resultados.








